Ángel Correa volvió a brillar en el terreno de juego con River Plate al registrar un gol y una asistencia en el triunfo por 3-2 frente a Banfield, el cual marcó el debut de Leonardo Ponzio como director técnico interino del club argentino. Tras finalizar el encuentro, el atacante decidió dedicar públicamente la victoria a su anterior estratega, Eduardo «Chacho» Coudet, quien recientemente había dejado el cargo de director técnico luego de la eliminación del equipo en la Copa Sudamericana.
La dedicatoria estuvo acompañada de una sincera confesión por parte del delantero, quien reveló que pasó por momentos sumamente complejos durante su estancia en la Liga MX mientras jugaba para Tigres UANL. Correa confesó abiertamente que la estaba pasando mal en México y agradeció profundamente el soporte personal que le brindó Coudet, cuya intervención emocional fue determinante para evitar que decayera y para concretar su llegada a River Plate.
El paso del atacante por Tigres estuvo marcado inicialmente por altas expectativas, habiendo llegado como uno de los fichajes más importantes del fútbol mexicano procedente del Atlético de Madrid. Sin embargo, la trayectoria colectiva de la escuadra no alcanzó los objetivos deseados, sufriendo duros golpes deportivos al perder dos finales clave frente al Toluca: una correspondiente a la Liga MX y otra de la Concacaf Champions Cup.
A pesar de las frustraciones colectivas, la productividad individual del argentino dejó cifras destacadas en el equipo universitario, donde acumuló 4,615 minutos disputados, 23 anotaciones, 11 asistencias, 83 tiros a portería y 46 remates desviados. No obstante, la insatisfacción personal en territorio azteca aceleró su salida tras apenas unos meses de haber arribado, retornando a su país natal bajo el cobijo de una figura de apoyo clave en su carrera.







