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Hoy son 30.3 millones más de mexicanos desde 2018 sin acceso a servicios de salud, casi igual a los 30.1 millones de mexicanos que votaron por López Obrador.

Según el Consejo Nacional de Evaluacion de la Politica de Desarrollo Social (Coneval), organismo público descentralizado que mide la pobreza en Mexico, en 2018 eran 20.1 millones de mexicanos en esta condición. Un incremento de 10.2 millones.

Después del fracaso del INSABI, el Presidente tuvo otra gran ocurrencia: centralizar el sector salud.

El 13 de septiembre de este año, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el Estatuto Orgánico de Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar, conocido como IMSS-BIENESTAR.

Con el IMSS-BIENESTAR se pretende que esta instancia pueda coordinarse con otras instituciones de salud del país, con el objeto de que, a través de la celebración de acuerdos y convenios de colaboración, se realicen de manera coordinada las acciones necesarias que permitan lograr los objetivos dirigidos a la atención de la salud de la población.

Los acuerdos y convenios de colaboración a que se hace referencia, no son otra cosa que establecer lo que dejarán de hacer los estados en salud y todo lo que asumirá la federación.

Para dar más formalidad a esto, el Senado de la República aprobó la semana pasada, reformas a las leyes de Coordinación Fiscal y General de Salud con el propósito, dice el dictamen, de consolidar la federalización de los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar.

Lo anterior implica que los estados que suscriban estos acuerdos y convenios de colaboración con el IMSS-Bienestar, ya no ejercerán los recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud del Ramo 33, Aportaciones Federales para Entidades Federativas.

Esto se traduce en que los hospitales estatales y de especialidades a cargo de las secretarías de salud de los estados estarán bajo la competencia de IMSS-Bienestar.

Entonces, ¿en dónde quedará la soberanía de las entidades federativas en salud?

El Senado de la República se ha negado así mismo con estas reformas. Los senadores no representan al “pueblo”, sino a las entidades federativas y por tanto, son la expresión del pacto federal. Pero con estas reformas han decidido restarle soberanía a las entidades de las que fueron electos. Lo mismo hará hoy la Cámara de Diputados al aprobar esta minuta.

La salud seguirá siendo uno de los pendientes de este gobierno, aunque no para el voto duro del régimen, a quienes no les importa ir a gastar sus ayudas asistenciales en los laboratorios como Salud Digna.

Red social X: @jose_ricardo_mp