El martes 25 de noviembre de 2025 quedará marcado como un día histórico para el deporte paralímpico mexicano. Lourdes Ponce cruzó la meta del maratón femenil con un tiempo de 2 horas, 49 minutos y 30 segundos, registrando no sólo la medalla de oro para México, sino además estableciendo un nuevo récord para la prueba dentro de los Juegos Sordolímpicos.
Ese crono de 2:49:30 supera con claridad la marca anterior que se consideraba como referencia en la competencia, lo que convierte su actuación en un nuevo estándar de excelencia para futuras generaciones de fondistas sordas. Su victoria representa un salto de calidad tanto deportivo como simbólico para la delegación nacional.
Pero ese oro en maratón no fue un trofeo aislado: Ponce ya había brillado anteriormente en esta edición, al obtener la medalla dorada en los 10,000 metros planos con tiempo de 36:17.07. Con ello se convierte en la primera atleta mexicana en sumar dos oros en la misma edición de Juegos Sordolímpicos, lo que habla de su versatilidad, resistencia y capacidad de recuperación.
El desempeño de Ponce fue clave para que México cerrara su participación en Tokio 2025 con su mejor cosecha histórica: un total de cinco medallas dos de oro, dos de plata y un bronce superando lo logrado en ediciones previas. Su éxito también arroja luz sobre el potencial del deporte adaptado en el país, y la relevancia de dar visibilidad y respaldo a atletas con discapacidad auditiva.
Más allá del resultado, el triunfo de Lourdes Ponce se convierte en una historia de perseverancia, disciplina y orgullo nacional. Su récord y su doble oro sirven como inspiración para futuras generaciones, y consolidan su lugar entre las figuras más destacadas del atletismo adaptable en México.














