La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la administración del presidente Donald Trump continuará con la deportación masiva de personas que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos.
Leavitt destacó que, durante 2025, se deportó a un millón de migrantes irregulares y dos millones más se autodeportaron, lo que suma tres millones de personas que han abandonado el país.
Sin embargo, recordó que durante el mandato de Joe Biden ingresaron alrededor de 20 millones de personas de manera irregular, por lo que mantendrán los operativos migratorios.
También reconoció a las autoridades de inmigración por el desempeño realizado en la localización de residentes sin estatus legal.
Las cifras compartidas por Leavitt coinciden con las anunciadas anteriormente por el presidente Trump.
El pasado miércoles, la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, visitó muro fronterizo el muro fronterizo con México y aseguró que durante la administración del Presidente Donald Trump han logrado tener «la frontera más segura del mundo”.
Asimismo, destacó la reducción de cruces ilegales y agradeció al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) por su labor para “proteger a los ciudadanos”.
La política migratoria de Estados Unidos ha causado múltiples inconformidades, sobre todo dentro del país, ya que como parte de la estrategia se ha desplegado al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) cuyos agentes han disparado contra dos personas en lo que va del año.
Las manifestaciones en contra de las redadas migrantes se han intensificado en el último mes, fecha en que murieron los ultimados por el ICE en Minneapolis.
Donald Trump y su administración han justificado estos actos como “defensa propia” y aseguran que los agentes “solo cumplen con su trabajo” ya que precisamente en Minneapolis hay una gran cantidad de ilegales que a su vez han sido señalados por distintos actos delictivos.







