El corredor de los Green Bay Packers, Josh Jacobs, fue formalmente acusado de dos delitos menores. Esto ocurre como consecuencia de un polémico incidente en su residencia el pasado 26 de mayo. La decisión de la fiscalía del Condado de Brown representa una reducción significativa en comparación con la gravedad de las acusaciones iniciales.

Originalmente, el jugador había sido arrestado bajo cinco cargos criminales, entre los que destacaba un delito grave por estrangulamiento y asfixia que ponía en serio peligro su carrera en la NFL. No obstante, tras meses de investigación y una revisión minuciosa de las pruebas recopiladas que incluyeron supuesta evidencia en video, la fiscalía optó por desestimar los cargos de mayor gravedad.

La defensa legal de Jacobs, liderada por sus abogados, enfatizó que las acusaciones formalizadas no involucran violencia doméstica y que el caso se resolverá directamente en la corte y no en los medios de comunicación. Por su parte, el fiscal David Lasee recordó que una denuncia no genera inferencia de culpabilidad y que el corredor goza de la presunción de inocencia. En caso de ser declarado culpable de ambos delitos menores, el jugador podría enfrentar un castigo máximo de 18 meses de prisión y multas de hasta $20,000 dólares.

A nivel deportivo, los Green Bay Packers mantienen a su corredor estrella en el plantel y este ha participado en los entrenamientos, a pesar de estar limitado recientemente por una lesión en la ingle. Sin embargo, el panorama sigue bajo incertidumbre debido a que la NFL mantiene activa su propia investigación bajo la política de conducta personal de la liga. Esto significa que, independientemente del resultado judicial, Jacobs todavía podría recibir una suspensión para la temporada 2026.