El jefe del Ejecutivo de Hong Kong, John Lee, asumió la responsabilidad política por el incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, ocurrido en noviembre de 2025 en Tai Po, que dejó 168 muertos. Lee ofreció disculpas públicas, confirmó la dimisión de la secretaria de Vivienda, Winnie Ho, y anunció reformas para frenar la corrupción en el sector de la construcción.
El dictamen de la comisión técnica señaló a la Unidad de Verificación Independiente, adscrita a Vivienda, por la falta de fiscalización en las obras de remodelación. El informe atribuyó el desastre a fallos sistémicos, vacíos regulatorios y deficiencias en la supervisión de contratistas, lo que facilitó el incumplimiento de las normas de seguridad.
La investigación del juez David Lok determinó que el fuego, originado por colillas en la red de protección, se propagó en 85 minutos por el uso de mallas no ignífugas, paneles combustibles, alarmas desactivadas y cortes de agua en mangueras. Debido a estas negligencias, el Gobierno abrió una auditoría a cuatro dependencias y alista tres paquetes legislativos contra el amaño de licitaciones.
En el ámbito judicial, siete técnicos y dos contratistas del proyecto de renovación enfrentan 25 cargos que incluyen homicidio involuntario, conspiración para defraudar, blanqueo de capitales y obstrucción a la justicia.














