El administrador de la Agencia para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, recordó este lunes las acusaciones históricas formuladas por el gobierno de Estados Unidos en torno al homicidio del agente Enrique «Kiki» Camarena, subrayando que la corrupción institucional en México durante 1985 desempeñó un papel determinante en los hechos.
Durante un acto conmemorativo celebrado en Pensilvania con motivo de la Semana Anual del Listón Rojo —campaña de prevención contra el uso de estupefacientes creada en 1988 a raíz del crimen del oficial—, Cole estuvo acompañado por el fiscal general Todd Blanche y la zar antidrogas Sara Carter.
El titular de la DEA evocó el expediente acusatorio de 1990, en el cual se señaló a exmandos como Manuel Ibarra, entonces director de la Policía Federal Judicial, y Miguel Aldana, exdirector de la oficina de Interpol en México, por brindar protección a los fundadores del Cártel de Guadalajara, entre ellos a Rafael Caro Quintero.
Actualmente, Caro Quintero enfrenta un proceso penal ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, basado en un expediente de 2020 que lo acusa de delincuencia organizada y conspiración para cometer el homicidio de agentes federales y rivales que amenazaron las operaciones del narcotráfico entre 1980 y 2018.










