La fiscal federal del Distrito de Columbia aseguró que la evidencia contra Cole Tomas Allen confirma un plan deliberado para acabar con la vida del presidente y miembros de su gabinete; ya enfrenta tres cargos federales de gravedad.
Washington, D.C. — Con una contundencia que marca el rumbo del proceso judicial, la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, despejó cualquier duda sobre la naturaleza de la irrupción armada ocurrida durante la Cena de Corresponsales.
«No se equivoquen, esto fue un intento de asesinato del presidente de los Estados Unidos»
Declaró Pirro durante la conferencia matutina del Buró Federal de Investigaciones.
Detalles de la acusación:
- Premeditación Transcontinental: La fiscal detalló que el sospechoso, Cole Tomas Allen, planificó el ataque con días de antelación, realizando reservaciones de hotel y transportando armas a través de límites interestatales desde California hasta la capital.
- Cargos Criminales: Por el momento, la fiscalía ha imputado tres cargos graves contra Allen, aunque Pirro advirtió que la cifra aumentará a medida que el equipo legal y el Buró Federal de Investigaciones analicen la totalidad del armamento y los dispositivos electrónicos confiscados.
- Reconocimiento a la Respuesta: La fiscal subrayó que el intento de magnicidio fue frenado únicamente por la rapidez del Servicio Secreto, destacando que el acusado no solo buscaba al presidente, sino que pretendía «derribar» a otros altos funcionarios de la administración.
Con esta postura, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos envía un mensaje de cero tolerancia, asegurando que se utilizará todo el peso de la ley federal para castigar lo que califican como un ataque directo al corazón de la institucionalidad democrática.







