El Gobierno de Japón convocó de urgencia este miércoles al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdrev, para exigir explicaciones y solicitar acceso consular inmediato al periodista nipón arrestado en la isla de Sajalín, a quien los servicios de inteligencia rusos acusan de espionaje.
Durante el encuentro, Kimitake Nakamura, director general de la Oficina de Asuntos Europeos de la Cancillería japonesa, expresó una enérgica protesta por la detención del comunicador y por las declaraciones unilaterales emitidas por Moscú sin notificación previa. Nakamura instó al Kremlin a garantizar un trato humano, justo y equitativo para el ciudadano japonés mientras se define su situación legal.
El arresto fue dado a conocer este martes por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, el cual señaló que el reportero —perteneciente al diario Hokkaido Shimbun— recopilaba y almacenaba información confidencial sobre la capacidad defensiva de Rusia por supuestos encargos de la inteligencia nipona.
Este incidente agrava el ya deteriorado vínculo bilateral tras la reciente visita del presidente Vladímir Putin a la isla de Iturup, territorio perteneciente a las Kuriles del Sur que Tokio reclama como propio. A la par, el Gobierno japonés extendió su reclamo formal por la incursión de una delegación oficial china en dicha zona en las últimas horas, calificando como inaceptable cualquier actividad de terceros países que pretenda convalidar la soberanía rusa sobre los llamados Territorios del Norte.











