Publicidad

Jannik Sinner ha grabado su nombre con letras de oro en los libros de historia del tenis tras consagrarse campeón del Mutua Madrid Open 2026. En una final que rozó la perfección técnica, el italiano derrotó al alemán Alexander Zverev con un contundente 6-1 y 6-2 en apenas 57 minutos de juego. Con este triunfo, Sinner se convierte en el primer jugador desde la creación del formato en 1990 en encadenar cinco títulos de categoría Masters 1000 de forma consecutiva, una racha que inició en París-Bercy 2025 y ha continuado este año en Indian Wells, Miami, Montecarlo y, ahora, la Caja Mágica.

El dominio del número uno del mundo sobre la arcilla madrileña fue absoluto, especialmente apoyado en un servicio que resultó inalcanzable para su rival. Sinner registró 8 aces y ganó el 93% de los puntos disputados con su primer saque, sin conceder ni una sola oportunidad de quiebre a Zverev durante todo el encuentro. Al resto, el italiano mostró una efectividad quirúrgica, aprovechando las cuatro bolas de rotura que generó para asfixiar cualquier intento de reacción del tenista alemán, quien buscaba su tercer título en la capital española.

Este trofeo supone la victoria número 23 consecutiva de Sinner en la presente temporada y eleva su cuenta personal a 28 triunfos seguidos en torneos de nivel 1000. Además, el éxito en Madrid tiene un valor estratégico incalculable: a sus 24 años, Sinner ya ha alcanzado la final de los nueve torneos Masters 1000 del circuito y suma más de 14 mil puntos en el ranking ATP. Esta cifra lo consolida en la cima mundial con una ventaja de 1,390 puntos sobre Carlos Alcaraz, quien no pudo defender sus opciones en el torneo debido a una lesión de muñeca.

Con la corona de Madrid en su palmarés, el italiano pone ahora rumbo al Masters 1000 de Roma, que comienza esta semana. En su país natal, Sinner tendrá la oportunidad de completar el «Career Golden Masters», un hito que consiste en ganar los nueve torneos de esta categoría a lo largo de la carrera, algo que hasta la fecha solo ha conseguido Novak Djokovic. De mantener este nivel de maestría, el joven de San Cándido llegará a Roland Garros no solo como el máximo favorito, sino como un jugador que parece no tener techo en la historia moderna del deporte.