El atletismo mundial ha sido testigo de un momento histórico e inolvidable. Durante las semifinales del Campeonato de la NCAA, celebradas en el icónico Hayward Field de Eugene, Oregon, el joven atleta estadounidense Ja’Kobe Tharp dejó boquiabiertos a los asistentes y a la prensa internacional al cronometrar un tiempo espectacular de 12.75 segundos en la prueba de los 110 metros con vallas.
Con esta deslumbrante marca, el representante de la Universidad de Auburn no solo aseguró su lugar en la final universitaria, sino que estableció de forma oficial un nuevo récord mundial absoluto en la disciplina. Tharp logró superar la legendaria marca previa de 12.80 segundos que el campeón olímpico Aries Merritt había mantenido intacta desde el año 2012, consolidándose de golpe en la élite del deporte global.
El logro ha desatado una ola de euforia en las redes sociales y plataformas de información deportiva, donde las imágenes del atleta celebrando la histórica hazaña se volvieron virales en cuestión de minutos. Expertos y aficionados coinciden en que ver caer una marca de tal magnitud en una competencia de nivel universitario es un hecho sumamente inusual que redefine los límites de velocidad y técnica en la pista.
A sus 20 años, Ja’Kobe Tharp pasa de ser una de las promesas más brillantes del atletismo norteamericano a convertirse en una realidad indiscutible y el hombre más rápido de la historia sobre las vallas altas. Con la mirada puesta en las próximas competencias internacionales, el mundo del deporte se rinde ante este prodigio, esperando ver cuántas barreras más será capaz de romper en el futuro cercano.







