El gobierno de Israel prohibió volar cometas en la Franja de Gaza tras catalogar oficialmente estos juguetes recreativos como una amenaza militar equiparable a un dron, sin importar si transportan materiales explosivos o no. La drástica restricción fue ordenada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz, luego de que el viento arrastrara cuatro cometas inofensivas, construidas por niños con palos y plástico, hacia el kibutz fronterizo de Nahal Oz. Aunque el propio ejército israelí reconoció que los artefactos no contenían elementos peligrosos, la administración argumentó que el movimiento Hamás podría utilizarlos en el futuro como herramientas de ataque.

La medida ha generado graves implicaciones operativas y humanitarias en el territorio palestino, ya que las fuerzas armadas israelíes advirtieron que atacarán o intensificarán operaciones militares en aquellas zonas donde detecten el vuelo de estos objetos. Ante el riesgo inminente de bombardeos y desenlaces fatales, los padres palestinos en campamentos de desplazados como Deir el Balah han comenzado a prohibir estrictamente a sus hijos la elaboración y uso de cometas para salvaguardar la vida de sus familias.

Esta estricta prohibición impacta directamente el bienestar emocional de la infancia gazatí, dado que volar cometas representaba una de las pocas actividades recreativas y de salud mental disponibles para los menores en medio de la destrucción de escuelas e infraestructura civil. Diversos reportes de prensa internacional y agencias de noticias han documentado la frustración y el llanto de niñas y niños que se ven obligados a destruir sus propios juguetes de papel para no exponer sus hogares a represalias armadas.