Beirut.- El Ejército de Israel aseguró haber ejecutado su “mayor ataque” coordinado en el Líbano desde el inicio de la guerra el pasado 2 de marzo, con bombardeos simultáneos en Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del país.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel, en un lapso de 10 minutos fueron alcanzados más de 100 objetivos vinculados a Hizbulá, incluidos centros de mando, instalaciones de inteligencia, plataformas de lanzamiento de misiles, infraestructuras navales y unidades de élite como la Fuerza Radwan.

El Gobierno libanés reportó que la ofensiva dejó “decenas” de muertos y “cientos” de heridos, calificándola como una “escalada muy grave”. Equipos de emergencia continúan las labores de rescate ante la posibilidad de víctimas atrapadas bajo los escombros.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, denunció en su cuenta de X que Israel «continúa expandiendo sus ataques, dirigidos contra barrios residenciales densamente poblados». Situación que ha causado la muerte «de civiles inocentes en todo el Líbano” y agrava la crisis humanitaria, pese a los esfuerzos internacionales por frenar el conflicto.
De acuerdo con cifras oficiales, más de mil 500 personas han fallecido en territorio libanés y al menos 4 mil 800 han resultado heridas en Líbano desde el inicio de la ofensiva israelí.






