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La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reaccionó con dureza este viernes tras la concesión del Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, acusando al Comité Nobel de haber «perdido su brújula moral». La molesta postura del gobierno israelí ocurre luego de que Pillay presidiera la comisión de la ONU que concluyó en septiembre de 2025 que Israel cometió genocidio en la Franja de Gaza.

A través de un comunicado publicado en la red social X, la Oficina del Primer Ministro calificó a la galardonada como una «fanática» y la acusó de haber construido su trayectoria promoviendo señalamientos infundados contra el Estado judío.

Asimismo, la representación del gobierno israelí vinculó la labor de Pillay con la del fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Karim Khan, asegurando que la ex alta comisionada facilitó argumentos que legitimaron las acciones de la fiscalía contra autoridades israelíes.

Pillay, quien cuenta con una amplia trayectoria como expresidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, encabezó la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado. Por su parte, Israel ha rechazado de manera reiterada los informes y acusaciones de genocidio formulados tanto por instancias de Naciones Unidas como por diversas organizaciones internacionales.