Teherán. — El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, responsabilizó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la violencia registrada durante la represión de protestas que, según grupos de derechos humanos, ha dejado miles de muertos.
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre por la crisis económica y evolucionaron hacia protestas masivas contra el régimen clerical. Trump había advertido que tomaría “medidas muy enérgicas” si Irán ejecutaba a manifestantes, aunque posteriormente agradeció a las autoridades iraníes la suspensión de presuntos ahorcamientos masivos, algo que Teherán negó.
En declaraciones difundidas por medios estatales, Jamenei afirmó que Irán no llevará al país a la guerra, pero advirtió que no permitirá que “criminales nacionales o internacionales” queden impunes. Acusó a Estados Unidos e Israel de organizar las protestas y de ser responsables de miles de muertes, daños materiales e incendios.
Por último, calificó a Trump como “criminal” por «las víctimas, los daños y las calumnias» causados a la nación iraní.
El gobierno iraní sostiene que la violencia fue provocada por grupos armados que se hicieron pasar por manifestantes y los calificó de “terroristas”.
En contraste, la organización de derechos humanos HRANA reportó 3 mil 90 muertes, entre ellas 2 mil 885 manifestantes, además de más de 22 mil detenidos, cifras obtenidas pese a las restricciones informativas.
Durante el fin de semana, la agencia semioficial de noticias Mehr informó sobre el restablecimiento parcial de Internet. Mientras que el sitio web de noticias ISNA dijo que también se reactivó el servicio de mensajería, lo que permitió a algunos ciudadanos retomar la comunicación dentro y fuera del país.





