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El presidente del parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que, aunque existen consensos parciales en el diálogo con Estados Unidos, aún prevalecen discrepancias profundas en temas clave. Según el funcionario, el cambio de estrategia de la Casa Blanca —que ha pasado de las amenazas directas al uso de mensajeros o intermediarios— es una señal de que Washington no ha podido imponer sus condiciones.

El campo de batalla y el alto el fuego

Ghalibaf ofreció una lectura contundente sobre el origen de la actual tregua:

  • Razones del cese al fuego: Afirmó que Irán aceptó la pausa temporal para que EE. UU. atendiera sus exigencias, mientras que el presidente Donald Trump habría accedido debido a que las fuerzas iraníes resultaron «vencedoras en el campo de batalla».
  • Fracaso del cambio de régimen: El portavoz aseguró que el objetivo de Trump de desmantelar las capacidades de misiles y derrocar al gobierno falló. «Irán no es Venezuela», sentenció, subrayando la capacidad de resistencia militar de su nación.

Diplomacia bajo presión

A pesar de la apertura al diálogo, el discurso de Ghalibaf refleja una desconfianza persistente hacia los plazos y advertencias emitidas por el gobierno estadounidense. La insistencia en mantener intacto el programa ofensivo y de misiles sigue siendo el principal obstáculo para un acuerdo de largo plazo, posicionando a Irán como un negociador que se siente en ventaja estratégica tras los recientes enfrentamientos.