La Federación Iraní de Fútbol (FFI) ha presentado una queja formal ante la organización mundial del fútbol debido a las constantes restricciones que enfrenta su selección para viajar a Estados Unidos durante la justicia deportiva 2026. El organismo expresó su descontento tras serle denegada la solicitud de viajar a Los Ángeles con dos días de antelación para su partido contra Bélgica, una medida que buscaba garantizar el descanso y la aclimatación de los jugadores antes del encuentro.

Para la federación, estos obstáculos son incompatibles con el principio de igualdad de condiciones que debe regir para todos los equipos participantes y afectan directamente su preparación técnica. Esta problemática no es nueva, ya que durante la semana anterior, en el partido contra Nueva Zelanda, las autoridades estadounidenses permitieron el ingreso de la delegación iraní apenas un día antes del juego.

Debido a los obstáculos logísticos y diplomáticos que Irán atribuye a la Casa Blanca, la selección ha tenido que establecer su centro de operaciones en la ciudad de Tijuana, México. Además, las autoridades iraníes denunciaron que quince jugadores y varios miembros del cuerpo técnico no recibieron autorización para entrar a Estados Unidos, sumado a la revocación de entradas que impidió la asistencia de sus aficionados.

Este torneo representa la séptima participación de Irán en la historia de los mundiales y su cuarta aparición consecutiva. A pesar de los retos actuales y de ser un competidor recurrente en la máxima cita del fútbol, la selección del país persa todavía tiene como objetivo principal lograr avanzar de la primera ronda por primera vez en su historia.