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En un ataque sin precedentes que redefine la escalada bélica en la región, se ha confirmado la pérdida total del avión 81-0005, un E-3G “Sentry” de alerta temprana y control aerotransportado (AEW&C). La aeronave, perteneciente a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), fue alcanzada durante una ofensiva masiva con misiles balísticos y drones lanzada por Irán contra la Base Aérea Príncipe Sultán.

El objetivo: La tecnología de vigilancia avanzada

Informes de inteligencia sugieren que el ataque iraní fue quirúrgico. Los proyectiles impactaron deliberadamente en la sección trasera del fuselaje, zona crítica donde se aloja el rotodomo (cúpula de radar giratoria).

La destrucción de esta sección inutiliza permanentemente los instrumentos más sensibles de la aeronave, incluyendo:

  • Las antenas del sistema de radar de vigilancia AN/APY-2.
  • Sistemas de comunicación y control de misión de alta tecnología.
  • Equipos de interceptación de señales de la Base Aérea Tinker, Oklahoma.

Impacto en la Ala de Control Aéreo 552

El avión siniestrado formaba parte del Ala de Control Aéreo 552, una unidad fundamental para la superioridad aérea estadounidense. La baja de un E-3G representa un golpe significativo a la capacidad de detección temprana de EE. UU. en Oriente Medio, dejando un «punto ciego» en la monitorización de amenazas aéreas y marítimas en tiempo real.

Escalada en la Base Aérea Príncipe Sultán

Este complejo militar, ubicado en territorio saudí, es uno de los nodos logísticos y de combate más importantes para Washington en la península arábiga. El uso de misiles balísticos de precisión por parte de Irán demuestra una capacidad de vulnerar defensas aéreas que pone en alerta máxima a todas las instalaciones de la coalición en la zona.