La Guardia Revolucionaria de Irán calificó la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak como el principio de su expulsión de Oriente Medio y un triunfo clave para el Eje de la Resistencia.
En un comunicado oficial, el cuerpo militar de élite argumentó que dos décadas de presencia norteamericana sólo generaron inestabilidad, terrorismo e inseguridad, exigiendo que Estados Unidos abandone la región para que los pueblos locales gestionen su propia seguridad. Asimismo, la Guardia Revolucionaria vinculó este retiro con el éxito de la alianza regional integrada por grupos como Hezbolá, los hutíes, Hamás y diversas milicias.
Por otro lado, a pesar de la salida de las fuerzas extranjeras, persisten tensiones internas en Irak debido a que la alianza de milicias proiraníes Resistencia Islámica de Irak rechazó someterse a un plazo para entregar sus armas al gobierno de Bagdad, denunciando que las aeronaves de Estados Unidos continúan operando en territorio iraquí.
Las tropas estadounidenses habían regresado al país árabe en 2014 a petición del gobierno local para combatir al Estado Islámico, tras su anterior intervención iniciada en 2003 y su primera retirada en 2011.








