La ofensiva incluyó misiles contra instalaciones energéticas en una nueva fase del conflicto.
El ataque de Irán a EE.UU. se produjo tras la muerte de su ministro de Inteligencia, Esmail Khatib, a quien el gobierno iraní calificó como mártir.
De acuerdo con la Guardia Revolucionaria, el ataque de Irán a EE.UU. formó parte de una nueva oleada de operaciones militares en la región.
Además, las autoridades señalaron que la ofensiva fue una respuesta directa a agresiones contra su infraestructura energética.
En este contexto, el ataque de Irán a EE.UU. tuvo como objetivo instalaciones vinculadas a intereses estadounidenses, algunas de las cuales resultaron incendiadas.
Por otro lado, el gobierno iraní aseguró que no busca afectar a países aliados. Sin embargo, advirtió que responderá ante cualquier nueva agresión.
Asimismo, las fuerzas armadas indicaron que el conflicto ha entrado en una nueva fase de confrontación.
Finalmente, el ataque de Irán a EE.UU. refleja el aumento de tensiones en Medio Oriente y el riesgo de una escalada mayor.






