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Los Guardianes de la Revolución emitieron un comunicado este domingo en respuesta a las advertencias del presidente Donald Trump. El cuerpo militar iraní aseguró que cerrará completamente el Estrecho de Ormuz si Estados Unidos cumple su amenaza de atacar las instalaciones energéticas del país. Teherán elevó la apuesta al señalar que las empresas que cotizan en la unión americana serían «completamente destruidas» en caso de una ofensiva de Washington.

Asimismo, el mando militar iraní advirtió que la infraestructura energética de cualquier nación que albergue bases estadounidenses será considerada un «objetivo legítimo» de guerra. Esta declaración intensifica el riesgo de un conflicto regional a gran escala, poniendo en jaque el suministro petrolero mundial. El anuncio surge tras el plazo de 48 horas fijado por la Casa Blanca, postura que también ha sido cuestionada por analistas de The New York Times.