Publicidad

Una investigación de The New York Times reveló que los organismos de seguridad de los Estados Unidos investigaron a una empresaria china con nexos cercanos al director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, por presuntas labores de espionaje y transmisión de información estratégica al Gobierno de la República Popular China.

La señalada fue identificada como Alice Huang, directiva de alto nivel en Megaspeed, firma de centros de datos con sede central en Singapur que ya afrontaba pesquisas federales por servir de conducto para proveer a Pekín con chips avanzados de inteligencia artificial desarrollados por Nvidia. Tras el seguimiento de inteligencia, las agencias de Washington concluyeron que la ejecutiva actuaba directamente como agente de inteligencia china canalizando datos confidenciales hacia la capital asiática.

De acuerdo con el rotativo, el presidente Donald Trump fue notificado de estos hallazgos hace aproximadamente un año; sin embargo, no instruyó medidas restrictivas.

Frente a estas revelaciones, Nvidia rechazó categóricamente los señalamientos, calificando de infundadas las versiones de desvío ilícito hacia territorio chino. El portavoz corporativo John Rizzo puntualizó que los intercambios de Huang con la ejecutiva corresponden a la labor habitual con clientes: «Jensen dialoga con miles de directivos al año; reciben información comercial ordinaria, no secretos industriales ni datos que vulneren la seguridad nacional».

No obstante, las autoridades federales sospechan que procesadores adquiridos por intermediarios ingresaron de contrabando al mercado chino. Registros comerciales indican que una filial de Megaspeed en Malasia adquirió 4 mil 800 millones de dólares en tecnología de inteligencia artificial de Nvidia entre junio de 2024 y febrero de 2026. Funcionarios estadounidenses añadieron que la interlocución cercana entre la cúpula empresarial y la Casa Blanca complicó la fiscalización a la exportación de semiconductores.