La cifra de fallecidos a causa de las severas inundaciones que golpean a una treintena de provincias en Tailandia ascendió a 19, de acuerdo con el más reciente reporte de las autoridades. La mayoría de las muertes se han registrado por ahogamientos, caídas y descargas eléctricas, en una emergencia que mantiene a cerca de dos millones de personas afectadas en todo el territorio nacional.
El temporal dejó marcas históricas en la capital tailandesa, donde se precipitaron 300 milímetros de agua en apenas 48 horas, una cifra equivalente a todo el volumen pluvial habitual del mes de septiembre. Ante la magnitud de la contingencia, la Administración Metropolitana de Bangkok declaró el estado de desastre en sus 50 distritos, aunque estimó que el 90% de las vialidades principales podrían quedar libres de anegaciones en un par de días, a diferencia de las zonas bajas, que demorarán hasta una semana en desaguarse por completo.
A pesar de que la situación en los puntos más críticos comienza a estabilizarse de forma paulatina, los estragos en la infraestructura de transporte persisten. Los problemas de movilidad provocaron una fuerte escasez de personal en el aeropuerto de Suvarnabhumi, derivando en retrasos prolongados y saturación en la entrega de equipaje. En consecuencia, la aerolínea Thai Airways canceló 14 vuelos nacionales e internacionales programados para martes y miércoles hacia destinos clave como Frankfurt, Múnich, Bruselas y Singapur.







