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Las intensas precipitaciones registradas en el noreste de Argentina han provocado crecidas históricas en los cauces de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay, obligando a más de 2,000 personas a abandonar sus hogares y dejando un saldo confirmado de al menos dos personas fallecidas.

Las provincias de Chaco y Corrientes se posicionan como las zonas más castigadas por el avance de las aguas, registrando anegaciones en cascos urbanos, cortes en vías de comunicación terrestre y afectaciones directas en sectores rurales ribereños. El desbordamiento de las tres principales cuencas fluviales de la región mantiene saturados los sistemas de drenaje y ha sobrepasado los niveles de alerta en diversos puntos costeros.

Fuerzas de seguridad, cuadrillas de Defensa Civil y dependencias provinciales mantienen activos los operativos de rescate, asistencia humanitaria y habilitación de centros de refugio temporal para los damnificados, al tiempo que continúan monitoreando el comportamiento hidrológico ante el riesgo de nuevas crecidas en los próximos días.