Las labores de búsqueda y rescate continúan este lunes en el Gran Cañón, Arizona, tras una inundación repentina que dejó al menos dos muertos, unas 15 personas desaparecidas y más de 60 evacuadas, según informó el Servicio de Parques Nacionales (NPS).

El primer cuerpo recuperado corresponde a un hombre de 46 años, hallado la noche del domingo cerca de Crystal Rapids, en el río Colorado, mientras los equipos de emergencia continúan rastreando la zona afectada en busca de excursionistas.

El fenómeno ocurrió el sábado por la tarde en el área de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, donde la corriente arrastró rocas y escombros, destruyó pasarelas sobre el arroyo y causó daños severos en la infraestructura, incluida la tubería principal de abastecimiento de agua.

Ante la destrucción y el riesgo de nuevas tormentas, las autoridades mantienen cerrados campamentos y senderos clave, restringiendo el consumo de agua y suspendiendo las estancias nocturnas en este emblemático parque estadounidense, que recibió más de 4.4 millones de visitantes en 2025.