Una violenta crecida repentina de un río en la provincia de Gorkha, en el centro de Nepal, arrasó con cerca de 40 viviendas y varios puentes, dejando un saldo preliminar de cinco personas desaparecidas.
El desbordamiento, reportado por las fuerzas de seguridad locales, fue provocado presuntamente por una avalancha de hielo que obstruyó temporalmente el cauce, desencadenando una abrupta liberación de lodo y agua que sorprendió a los habitantes en plena madrugada.
El municipio rural de Chumanubri concentró los mayores daños materiales, mientras equipos de rescate desplegaron helicópteros para evacuar a los sobrevivientes y buscar a los desaparecidos.
Las autoridades hidrológicas descartaron que el fenómeno respondiera a precipitaciones pluviales en las cabeceras fluviales, atribuyéndolo a un desprendimiento natural que activó alertas de evacuación masiva mediante mensajes de texto preventivos en los distritos circundantes.












