El Departamento de Estado de los Estados Unidos puso en marcha un nuevo grupo de trabajo especializado con el objetivo de erradicar el fraude vinculado al denominado “turismo de nacimiento”. Esta iniciativa busca frenar el uso indebido de visas por parte de personas que ingresan al país bajo falsos pretextos para dar a luz y obtener beneficios migratorios de forma irregular.
Según informó el portavoz Tommy Pigot, en poco más de un mes de operaciones, las autoridades ya han revocado más de 750 visas. Las investigaciones han revelado esquemas donde individuos solicitan permisos de turista o de negocios para supuestas estancias cortas, pero terminan permaneciendo hasta cinco meses para el alumbramiento, eludiendo además el pago de sus facturas médicas.
El grupo de trabajo, informó, ha identificado redes globales que promocionan promesas de «ciudadanía automática» y asesoran a los solicitantes para mentir a los oficiales consulares sobre sus verdaderas intenciones de viaje. Ante esta situación, el gobierno estadounidense ha reafirmado su compromiso de utilizar todos los recursos disponibles para poner fin a estos abusos y proteger la integridad del sistema de visas del país.









