Tras la emisión de los capítulos finales de la producción audiovisual sobre su trayectoria artística, los integrantes originales del grupo musical Timbiriche reiteraron públicamente su total rechazo hacia la serie, acusando a los realizadores de alterar los hechos históricos de la agrupación y abordar pasajes personales de forma «dolorosa» e «irresponsable».
A través de un pronunciamiento conjunto firmado por Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín, Benny Ibarra y Sasha Sokol, los artistas denunciaron el tratamiento inadecuado que el proyecto le dio a problemáticas graves. En particular, hicieron hincapié en la recreación del abuso sexual que Sasha Sokol enfrentó durante su minoría de edad por parte del productor Luis de Llano.
En el posicionamiento, la propia intérprete precisó: «No se trata de que las historias incómodas dejen de contarse; se trata de cuestionar cómo se cuentan». Bajo esa línea argumentativa, los músicos reprocharon de manera unánime que los guionistas y la plataforma convirtieran el sufrimiento de la cantante en un producto de entretenimiento sensacionalista, señalando que este tipo de narrativas incurren en una revictimización sistemática que en nada contribuye a la prevención o erradicación del abuso infantil.
Pese a su inconformidad con el resultado del proyecto de ficción, los cantantes celebraron la respuesta de la audiencia, destacando que el público demostró una notable «sensibilidad» y «altura moral», al tiempo que externaron su gratitud hacia las personas que supieron marcar una clara línea divisoria entre el relato dramatizado y la realidad de sus vidas privadas.














