Gianni Infantino defendió la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva filial comercial propuesta por el organismo, al asegurar que el proyecto representa una “oportunidad para crecer” y podría elevar hasta 40 millones de dólares la financiación disponible para cada una de las 211 asociaciones miembro.
El presidente de la FIFA sostuvo que la iniciativa no constituye una obligación ni una decisión definitiva, sino el inicio de un proceso de consulta que deberá ser analizado por las federaciones nacionales.
“Es una propuesta, una oferta, forma parte de un proceso democrático, de un proceso de consulta. Y, sobre todo, es una oportunidad, pero no una obligación”, afirmó Infantino al explicar el alcance del proyecto.
La propuesta plantea concentrar las actividades comerciales y de organización de eventos de la FIFA en una nueva estructura, con el objetivo de fortalecer la explotación de derechos audiovisuales, patrocinios, licencias y competencias. La FIFA sostiene que mantendría el control de la entidad y que cualquier decisión requerirá el respaldo mayoritario de sus asociaciones miembro.
Infantino aseguró que el modelo permitiría aumentar los recursos destinados al desarrollo del futbol. De acuerdo con sus estimaciones, las asignaciones del programa FIFA Forward pasarían de 8 a 20 millones de dólares por asociación durante el próximo ciclo.
Además, las federaciones podrían acceder a otros 20 millones mediante el programa FIFA Fast Forward, con lo que la financiación potencial alcanzaría hasta 40 millones de dólares por país.
El dirigente argumentó que una mayor capacidad comercial permitiría ampliar las inversiones en infraestructura y fortalecer el desarrollo del futbol masculino, femenino y juvenil, especialmente en asociaciones con menores ingresos. La FIFA ya contempla una expansión de sus recursos para programas de desarrollo, aunque las nuevas cifras están sujetas a la aprobación del proyecto.
La defensa de Infantino ocurre en medio de una creciente oposición. La UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol han expresado preocupaciones por la falta de información, el proceso de consulta y las implicaciones de incorporar capital privado a los principales negocios del organismo.
Mientras la FIFA presenta la FFE como una vía para distribuir más recursos y ampliar el alcance del futbol, sus críticos advierten que el debate también involucra la gobernanza, la transparencia y el control futuro de los activos comerciales más valiosos del deporte.













