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La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que un equipo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizó en el estado de Sonora una aldea indígena que permaneció oculta por más de 300 años. El asentamiento prehispánico e histórico fue hallado a escasos metros de la Misión de Nuestra Señora de los Dolores de Cocóspera, un templo fundado en el siglo XVII por el reconocido misionero jesuita Eusebio Francisco Kino.

De acuerdo con las declaraciones de Curiel de Icaza, este trascendental descubrimiento arqueológico permitirá a los especialistas conocer a detalle la vida cotidiana de las comunidades pimas himeris que habitaron originalmente la región. De igual forma, aportará datos valiosos sobre los procesos de resistencia, adaptación y transformación cultural que experimentaron estas poblaciones durante el establecimiento del sistema misional español.

‘’Los objetos cristianos encontrados muestran una historia compleja, donde las prácticas indígenas no desaparecieron, sino que dialogaron, resistieron y se transformaron frente a un nuevo orden’’, añadió la funcionaria.

A través de los vestigios recuperados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, se abre una nueva ventana científica para estudiar el sincretismo religioso y la persistencia de la identidad indígena frente a la colonización en el norte de México.