Lo que comenzó como el reporte de una cavidad en el municipio de Cintalapa, Chiapas, derivó en uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes documentados este año por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Especialistas de la dependencia registraron 179 piezas arqueológicas al interior de una cueva que habría funcionado como un espacio ceremonial durante la época prehispánica.
De acuerdo con el INAH, el conjunto está integrado por vasijas, cajetes, platos, incensarios y otros objetos cerámicos, además de piezas de piedra, cuyo estado de conservación permitirá profundizar en el conocimiento de los grupos humanos que habitaron la región central de Chiapas antes de la llegada de los españoles.
El registro fue realizado por arqueólogos del Centro INAH Chiapas, quienes efectuaron el reconocimiento del sitio tras recibir el aviso sobre la existencia de materiales arqueológicos. Como parte de los trabajos, los especialistas documentaron la ubicación de cada objeto, elaboraron el registro fotográfico y cartográfico del contexto y evaluaron las condiciones de conservación de la cueva para evitar alteraciones al depósito arqueológico.
Las primeras observaciones indican que las piezas permanecían prácticamente en el lugar donde fueron depositadas hace siglos, una condición que ofrece información valiosa para reconstruir las prácticas rituales y el uso ceremonial del espacio. Los investigadores continuarán con estudios especializados para establecer la cronología precisa de los materiales y determinar su relación con las antiguas poblaciones que ocuparon esta zona del occidente de Chiapas.
El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes documentados por el INAH en cuevas del país, donde estos espacios naturales han permitido preservar contextos arqueológicos de gran relevancia por haber permanecido aislados durante largos periodos. En años recientes, investigaciones similares en Guerrero y otras entidades han aportado nuevos datos sobre rituales, rutas de ocupación y formas de organización de los pueblos prehispánicos.
El Instituto informó que las 179 piezas quedaron registradas conforme a la legislación federal en materia de patrimonio cultural y permanecerán bajo resguardo para garantizar su conservación, mientras continúan las investigaciones que permitirán conocer con mayor precisión la historia del sitio y su importancia dentro del patrimonio arqueológico de Chiapas.













