El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que el servicio de anestesia en sus unidades médicas se encuentra completamente cubierto y que ninguna intervención quirúrgica está en riesgo. La aclaración del organismo público surge a raíz de reportes de un medio de comunicación sobre la decisión de cancelar un proceso de licitación para la adquisición de 772 máquinas de anestesia, valuado en más de 560 millones de pesos, al detectar posibles irregularidades en la propuesta presentada por el grupo empresarial concursante.
De acuerdo con la versión del instituto, la licitación involucraba a la firma Minaric, vinculada al grupo de la empresa Médica D, la cual registra antecedentes de sanciones, entre ellas una multa de 1.9 millones de pesos e inhabilitación previa por parte de la Secretaría de la Función Pública tras incumplir con la entrega de ventiladores al ISSSTE durante la pandemia, además de fallas en compromisos contractuales con el propio IMSS en el estado de Sinaloa.
El Seguro Social detalló discrepancias técnicas y financieras en la oferta presentada, señalando que el certificado de la empresa ante COFEPRIS corresponde al ensamble y no a la fabricación de los equipos. Asimismo, la institución advirtió variaciones drásticas en la cotización, en la que el precio por unidad se redujo hasta en un 54 por ciento durante el proceso de puja, pasando de 1.25 millones a 586 mil pesos por máquina de anestesia intermedia.
Frente a este escenario, las autoridades del instituto sostuvieron que adjudicar el contrato a un proveedor que disminuye de forma abrupta sus costos generaba el riesgo de incumplimiento o de sobreprecio inicial. Ante ello, la dirección del IMSS ratificó que la cancelación del concurso buscó proteger los recursos públicos y la atención de los derechohabientes, afirmando que mantendrán la postura sin ceder ante presiones de los sectores que perdieron el contrato.











