Las nuevas reglas restringen el salario de cotización para quienes busquen incorporarse a este esquema de pensiones. Quienes ya están inscritos conservarán sus condiciones hasta concluir el periodo contratado.
Nuevas condiciones para cotizar
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) modificó las reglas de la Modalidad 40, el esquema que permite a trabajadores dados de baja continuar realizando aportaciones para incrementar sus semanas cotizadas y, bajo ciertos requisitos, mejorar su pensión.
A partir del 22 de octubre, las nuevas incorporaciones deberán calcularse con el último salario registrado al dejar el empleo o con un monto de hasta una Unidad de Medida y Actualización (UMA) adicional. El salario tampoco podrá quedar por debajo del mínimo general vigente.
Además, el aseguramiento comenzará en la fecha en que se presente la solicitud. Ya no será posible registrar una nueva incorporación con efectos retroactivos. Los trámites deberán realizarse exclusivamente por medios digitales, de acuerdo con el acuerdo del Consejo Técnico del IMSS publicado en el Diario Oficial de la Federación.
¿Qué pasa con quienes ya están inscritos?
El Instituto informó que las personas incorporadas antes de la entrada en vigor conservarán las condiciones contratadas hasta que concluya su periodo. Las semanas cotizadas y los salarios efectivamente pagados mantendrán su validez para calcular sus derechos pensionarios. Sin embargo, una nueva contratación posterior deberá sujetarse a las reglas actualizadas.
La Modalidad 40 no desaparece. El IMSS también ordenó analizar durante los próximos seis meses el impacto financiero de este esquema y preparar una propuesta de cambios normativos, con el objetivo de mantenerlo viable a largo plazo.
Hay cuestionamientos legales
El ajuste también generó críticas. En declaraciones a El Financiero, el especialista en seguridad social Ricardo Martínez Rojas sostuvo que el Consejo Técnico no puede restringir mediante un acuerdo administrativo condiciones previstas en la ley y consideró necesaria una reforma legal.
Se trata de una objeción del especialista, no de una resolución judicial. Por ahora, el cambio modifica las condiciones de ingreso y contratación, mientras el IMSS revisará sus efectos financieros y normativos.










