La tenista polaca Iga Swiatek, número dos del mundo y cinco veces campeona de Grand Slam, fue víctima de acoso durante una sesión de práctica en el Miami Open. Un espectador masculino, previamente identificado por enviarle mensajes ofensivos en redes sociales, la agredió verbalmente en polaco, lanzando insultos dirigidos a su familia y a su psicóloga. Este incidente, ocurrido el 22 de marzo, llevó a que el equipo de Swiatek informara a los organizadores del torneo, quienes implementaron medidas de seguridad adicionales para protegerla durante el evento.
La seguridad de los jugadores en el circuito profesional ha sido motivo de preocupación en los últimos tiempos. Casos como el de Emma Raducanu, quien enfrentó una situación similar en el Dubai Tennis Championships, resaltan la vulnerabilidad de los atletas ante el acoso tanto en línea como presencial. Los organizadores del Miami Open enfatizaron su compromiso con la seguridad de los jugadores y la evaluación constante de amenazas potenciales, aunque no revelaron detalles específicos sobre los protocolos implementados.
A pesar de las medidas tomadas, Swiatek sufrió una derrota en los cuartos de final del torneo ante la joven filipina Alexandra Eala, quien se impuso con un marcador de 6-2 y 7-5. Este resultado marca la décima ocasión consecutiva en la que Swiatek no alcanza una final desde su victoria en Roland Garros. Por su parte, Eala continúa su ascenso en el circuito, asegurando un lugar en las semifinales y posicionándose dentro del top 100 del ranking de la WTA.
El acoso a deportistas de alto rendimiento es una problemática creciente, especialmente en la era digital. Swiatek ha expresado anteriormente su preocupación por el maltrato en línea que enfrentan los tenistas, señalando que «siento que ya no podemos sentirnos seguros». Este incidente en Miami subraya la necesidad de implementar medidas más efectivas para garantizar la seguridad y el bienestar de los atletas, tanto dentro como fuera de la cancha.