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Las autoridades confirmaron que los atacantes eran jóvenes de 17 y 18 años que vestían ropa de camuflaje; los servicios de emergencia recibieron un reporte de sustracción de armas y vehículos minutos antes de las detonaciones.

San Diego, California. El Departamento de Policía de San Diego y el Buró Federal de Investigaciones dieron a conocer las identidades oficiales y los antecedentes logísticos de los dos adolescentes responsables del tiroteo en el Centro Islámico de San Diego, el cual derivó en la muerte de tres civiles y en el posterior suicidio de ambos agresores.

Identificación de los atacantes y reporte de sustracción: De acuerdo con los reportes validados por las cadenas informativas y las corporaciones locales, los tiradores fueron identificados como Cain Clark, de 17 años, y Caleb Vásquez, de 18 años. El jefe del Departamento de Policía de San Diego, Scott Wahl, detalló en conferencia de prensa que la cronología de la emergencia comenzó formalmente a las 9:42 horas del lunes, cuando la corporación civil recibió una llamada telefónica inicial que reportaba a un menor de edad en calidad de fugitivo.

Tras una entrevista detallada con la madre de uno de los involucrados, la ciudadana comenzó a estructurar una alerta de mayor gravedad para los analistas de seguridad. La madre notificó a los oficiales que su hijo presentaba conductas de tendencia suicida y que, tras inspeccionar su domicilio, se percató de que el joven había sustraído de forma ilícita varias de sus armas de fuego, así como el vehículo automotor de la familia, huyendo con rumbo desconocido en compañía de otro sujeto. Ambos vestían prendas con patrones de camuflaje militar, lo que elevó de manera inmediata el nivel de amenaza dentro de la Unidad de Gestión de Riesgos de la policía.

Activación tecnológica e interceptación tardía: Las células de seguridad pública activaron un rastreo de emergencia utilizando la red de lectores automatizados de placas de circulación instalados en las avenidas del condado. El sistema tecnológico arrojó alertas de localización del vehículo sospechoso en la zona comercial de Fashion Valley, motivando el envío de patrullas hacia los perímetros del centro comercial y a las inmediaciones de la Escuela Preparatoria Madison, institución con la cual uno de los sospechosos mantenía algún tipo de vínculo o historial registral.

Sin embargo, mientras las unidades tácticas intentaban cerrar el cerco de localización, la central de radio recibió una nueva llamada de emergencia a las 11:43 horas, alertando sobre un tiroteo activo en el Centro Islámico. Las patrullas que se encontraban a pocas cuadras del lugar siguiendo las pistas de la madre, se desplazaron de inmediato hacia la mezquita de Clairemont Mesa. Al ingresar al campus, los agentes confirmaron el deceso de 3 civiles —incluyendo al guardia de seguridad privada del complejo—. Minutos más tarde, los cuerpos de Cain Clark y Caleb Vásquez fueron localizados sin vida en el interior del automóvil reportado, presentando heridas de bala autoinfligidas que confirmaron la conclusión del ataque.

Declaración de Donald Trump ante el tiroteo

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció de manera formal respecto al tiroteo acontecido este lunes en las instalaciones del Centro Islámico de San Diego, en el estado de California, describiendo los hechos como una «situación terrible» mientras las agencias del orden procesan la escena bajo la línea de investigación de un crimen de odio.

Declaraciones del mandatario y seguimiento federal: La postura presidencial se dio a conocer durante el desarrollo de una conferencia de prensa en la Casa Blanca, espacio donde los representantes de los medios de comunicación cuestionaron al Ejecutivo sobre las actualizaciones del siniestro en la costa oeste. Al respecto, el mandatario precisó que ha comenzado a recibir las bitácoras preliminares por parte de los cuerpos de inteligencia civil y ministerial.

El jefe de Estado añadió que las dependencias federales se mantienen en comunicación directa con las fiscalías locales para robustecer el cruce de datos logísticos sobre el atentado.