El grupo insurgente hutí de Yemen habría acordado otorgar libre acceso y sin restricciones a los buques con bandera o intereses de Estados Unidos en las rutas de navegación del Mar Rojo, bajo la condición de que la Casa Blanca se abstenga de intervenir directamente en el conflicto bélico encabezado por Arabia Saudita. De acuerdo con informes de inteligencia y medios estadounidenses, el pacto informal se cerró en medio de una intensificación de las operaciones ofensivas de la milicia a lo largo del litoral yemení.
El entendimiento busca desescalar los constantes enfrentamientos navales y los ataques contra embarcaciones comerciales e hidrocarburos que han desestabilizado el comercio marítimo global. A cambio de la neutralidad operativa de las fuerzas estadounidenses en el frente saudí, la milicia respaldada por Irán se compromete a no perpetrar incursiones con drones o misiles contra la flota militar ni los mercantes de Washington que transiten por el estrecho de Bab el-Mandeb.
Pese a los reportes sobre el arreglo pactado en las negociaciones diplomáticas, la situación en la zona costera de Yemen se mantiene bajo un frágil equilibrio militar. Analistas internacionales advierten que la efectividad del acuerdo dependerá del cese real de las hostilidades y de la postura final que adopten las coaliciones internacionales desplegadas en la región.








