Beirut.- El líder de Hizbulá, Naim Qassem, rechazó las recientes negociaciones entre Líbano e Israel y aseguró que su organización mantendrá la resistencia armada mientras continúen los ataques israelíes.

Qassem criticó duramente el diálogo celebrado en Washington durante los últimos días, al considerar que las conversaciones “absurdas, humillantes y vergonzosas” buscan someter al Líbano a los intereses de Israel y Estados Unidos. Según afirmó, Hizbulá no ha asumido ningún compromiso para dejar de responder a las acciones militares israelíes.

Rechaza un alto el fuego parcial

Las negociaciones concluyeron con una propuesta de alto el fuego condicionada al fin de la presencia armada de Hizbulá en el sur del Líbano, donde se establecerían zonas piloto de seguridad. Sin embargo, el líder chií insistió en que cualquier tregua debe aplicarse a todo el territorio libanés y no solo a la región fronteriza.

Qassem sostuvo que las pausas parciales permiten que continúe la «agresión» israelí mientras se exige el repliegue de su organización, por lo que reiteró que sólo aceptarán un cese de hostilidades «integral» acompañado de la retirada de Israel.

Mantiene exigencias para un acuerdo

El dirigente también advirtió que el objetivo final de las negociaciones es el desarme de Hizbulá, algo que, a su juicio, dejaría al país sin capacidad de defensa. Por ello, reiteró sus condiciones para alcanzar un acuerdo: el fin de los ataques israelíes, la retirada de las tropas de Israel del territorio libanés, la liberación de prisioneros, el retorno de los desplazados y la reconstrucción de las zonas afectadas por la guerra de 2024.

Además, Qassem pidió abrir un diálogo nacional para definir una estrategia de seguridad consensuada entre los distintos sectores políticos del país y exhortó a las autoridades libanesas a abandonar las negociaciones directas con Israel, al considerarlas una vía infructuosa para resolver el conflicto.