En una escalada que pone a prueba la mediación internacional, el grupo chií Hizbulá anunció la madrugada de este jueves el lanzamiento de una serie de ataques contra posiciones israelíes. Se trata de la primera acción ofensiva del grupo desde el anuncio de la tregua, justificando sus actos como una respuesta necesaria a lo que califican como una «violación flagrante» del acuerdo por parte del eje Tel Aviv-Washington.
El conflicto de las interpretaciones
El ataque de Hizbulá pone de manifiesto una contradicción diplomática crítica que amenaza la estabilidad de todo Oriente Medio:
- La versión del Mediador: Pakistán, facilitador del pacto, aseguró que el alto el fuego era integral e incluía al Líbano.
- La postura de Israel y EE. UU.: Tanto el gobierno de Netanyahu como la Casa Blanca han desmentido al mediador, afirmando que el conflicto en Líbano es un asunto «bilateral» ajeno al pacto con Irán.
- La respuesta de Hizbulá: El grupo afirma que se había comprometido al cese de hostilidades, pero acusa a Israel de no detener sus bombardeos, prometiendo continuar la defensa «hasta que la agresión estadounidense-israelí termine».
Masacre en Beirut y ofensiva terrestre
La tensión alcanzó su punto máximo el miércoles, cuando Israel ejecutó su ofensiva más violenta contra el Líbano hasta la fecha:
- Cifras de la tragedia: Más de 250 personas murieron en una sola jornada de bombardeos intensos.
- Beirut bajo fuego: El Ejército israelí justificó la masacre alegando que Hizbulá ha trasladado sus operaciones a barrios mixtos de la capital, lo que ha convertido zonas residenciales en blancos militares.
- Operación Terrestre: Tel Aviv continúa profundizando su incursión por tierra iniciada en marzo, ignorando los llamados internacionales a incluir este frente en la tregua de dos semanas.
La situación es de extrema volatilidad. Si Hizbulá mantiene su ofensiva y Pakistán no logra unificar los criterios del acuerdo, la tregua entre las potencias podría colapsar antes de cumplir su segundo día, arrastrando a la región a una guerra abierta que el alto el fuego pretendía evitar.






