Saltar al contenido principal
Publicidad

Los Houston Texans han oficializado un acuerdo histórico con el ala defensiva Will Anderson Jr., otorgándole una extensión de contrato por tres años y 150 millones de dólares. Con un promedio anual de 50 millones de dólares, Anderson se convierte oficialmente en el jugador mejor pagado de la historia de la NFL que no ocupa la posición de quarterback, superando el récord previo de Micah Parsons ($46.5 MDD) establecido apenas meses atrás.

El contrato destaca no solo por su valor total, sino por su sólida estructura financiera, que incluye 134 millones de dólares garantizados y una inusual cláusula de no intercambio (no-trade clause) para un jugador defensivo. Este movimiento asegura la permanencia del estelar pasador en Houston hasta la temporada 2030, ya que la extensión se suma a su contrato de novato y a la opción de quinto año para 2027 que el equipo ejerció recientemente.

A sus 24 años, Anderson Jr. ha justificado esta inversión masiva tras una temporada 2025 dominante donde fue nombrado primer equipo All-Pro y terminó como finalista al Jugador Defensivo del Año. Con un registro de 12 capturas de mariscal y 85 presiones al quarterback el año pasado, el egresado de Alabama ha acumulado un total de 30 sacks en sus primeras tres campañas profesionales, consolidándose como el pilar de la defensiva dirigida por DeMeco Ryans.

Esta firma reafirma la agresiva estrategia de los Texans para competir por el Super Bowl, manteniendo un núcleo joven y talentoso. Tras asegurar a Anderson, la gerencia de Houston ahora enfoca sus esfuerzos en una posible extensión a largo plazo para su quarterback estrella, C.J. Stroud, quien fue seleccionado junto a Anderson en el Draft de 2023 y cuya opción de quinto año también fue activada este mes.