La capitana Hilary Knight, quien lideró a la selección estadounidense de hockey hacia la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, rompió el silencio para abordar la reciente controversia mediática. En entrevistas para programas de alto perfil como SportsCenter y Good Morning America, Knight lamentó profundamente que una «broma» externa esté opacando el éxito histórico de las atletas. Para la jugadora, es frustrante que el enfoque público se haya desviado de las hazañas deportivas hacia una narrativa de distracción justo en el momento de mayor gloria para el hockey femenil.
Knight calificó los comentarios surgidos como desafortunados, subrayando que la forma en que se representa a las mujeres en el deporte aún enfrenta prejuicios que deben erradicarse. La medallista enfatizó que este incidente debería transformarse en un momento de aprendizaje para la sociedad y los medios, recalcando que los logros de las mujeres deben celebrarse por su propio mérito y esfuerzo atlético, sin ser comparados o minimizados por bromas de tinte político o social que no aportan al crecimiento del deporte.
A pesar de que en los videos que circularon se observó a algunos integrantes del equipo masculino riendo durante el polémico momento, Knight fue clara al defender la unidad del programa olímpico. La capitana aclaró que existe un respeto genuino y apoyo mutuo entre ambos planteles, asegurando que este incidente aislado no refleja la verdadera relación de fraternidad que han construido. Con estas declaraciones, buscó desactivar cualquier tensión interna y recordar que el éxito fue un esfuerzo compartido por toda la delegación de hockey de Estados Unidos.
Como consecuencia directa del clima generado, el equipo femenino tomó la decisión institucional de declinar la invitación para asistir al discurso del Estado de la Unión en Washington D.C. Aunque citaron compromisos previos y problemas de agenda como los motivos oficiales, la ausencia de las campeonas ha sido interpretada como una postura firme para mantener el enfoque en lo deportivo. Esta decisión subraya la autonomía de un grupo que prefiere celebrar su éxito en sus propios términos y lejos de los reflectores políticos que han rodeado la controversia.
Al final del día, lo que Knight desea preservar es un logro sin precedentes: por primera vez en la historia, tanto el equipo masculino como el femenino lograron el oro olímpico en el mismo año. Más allá de las polémicas externas o los desplantes institucionales, el legado de 2026 quedará marcado por la excelencia en el hielo. La capitana cerró su intervención recordando que el valor de sus medallas es inalterable, reafirmando que el hockey femenino estadounidense está en su punto más alto y que ninguna distracción podrá borrar el esfuerzo invertido para llegar al podio.








