Después de meses de trabajos de inteligencia e investigación, el Gabinete de Seguridad logró la captura de Ramón Ángel “N”, alias “R1”, identificado por las autoridades como presunto autor intelectual del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y como uno de los principales líderes de “Los Rs”, una célula criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detención fue resultado de una operación coordinada entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), con el respaldo de la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán.
La captura coloca bajo custodia a uno de los principales objetivos de la investigación abierta por el homicidio de Manzo y representa un avance en el seguimiento de la estructura criminal que, de acuerdo con las indagatorias, participó en la planeación y ejecución del ataque.
“R1” es señalado como líder de “Los Rs”, un grupo con presencia en Apatzingán, Uruapan y Morelia, en Michoacán, además de operaciones en Jalisco. Las autoridades relacionan a esta organización con actividades de extorsión, homicidios y tráfico de drogas, delitos que han impactado a productores, empresarios y familias de distintas regiones del estado.
Las investigaciones previas habían colocado a Ramón Ángel “N” en la parte superior de la cadena de mando. En noviembre de 2025, tras la detención de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, las autoridades señalaron que este último identificó al “R1” como su jefe directo y como la persona que habría ordenado el asesinato del entonces alcalde de Uruapan.
El homicidio ocurrió el 1 de noviembre de 2025, durante una celebración del Día de Muertos en Uruapan. Desde entonces, la investigación se extendió hacia una red de presuntos participantes que incluyó a operadores criminales, personas relacionadas con la planeación del ataque y posibles colaboradores que habrían proporcionado información sobre los movimientos del alcalde.
Con la captura del “R1”, suman 31 personas detenidas por el asesinato de Carlos Manzo, una cifra que refleja la amplitud de las investigaciones y el seguimiento de las distintas líneas abiertas por las autoridades.
Tras su detención, Ramón Ángel “N” fue trasladado al penal del Altiplano bajo un amplio dispositivo de seguridad. Las primeras imágenes difundidas por las autoridades lo muestran vestido de negro, esposado y escoltado por agentes federales durante su movilización, como parte del protocolo para ponerlo a disposición de las instancias correspondientes.
La secuencia de la operación —desde los meses de inteligencia hasta la captura y el posterior traslado— fue presentada por García Harfuch como resultado de la coordinación entre las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad. El operativo también fue destacado como una acción dentro de la estrategia federal para combatir la extorsión y debilitar estructuras criminales mediante labores de inteligencia, investigación y coordinación institucional.
El gobierno federal vinculó la detención con el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia enfocada en contener la violencia y recuperar condiciones de seguridad en una entidad marcada por la disputa de grupos criminales y la presión sobre sectores productivos.
Aunque la captura representa un paso relevante en el esclarecimiento del asesinato, la investigación continúa. La detención del presunto líder de “Los Rs” deberá dar paso a las actuaciones ministeriales y judiciales correspondientes para determinar su responsabilidad y establecer el alcance de su participación en los hechos.
Para el Gabinete de Seguridad, la operación constituye un golpe a una estructura criminal con presencia en Michoacán y Jalisco. Para la investigación del caso Carlos Manzo, significa la captura del presunto responsable de ordenar el crimen y la posibilidad de profundizar en la cadena de mando detrás del ataque.













