Austin.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó tres nuevos casos del gusano barrenador del ganado, elevando a cinco el total de detecciones recientes de esta plaga parasitaria, erradicada del país desde la década de 1960.

Dos de los casos se identificaron en Texas, uno en un terreno del condado de La Salle y otro en una cabra del condado de Gillespie. El tercer contagio se detectó en un perro en Nuevo México, ampliando la presencia de la plaga a dos estados del país.

Las autoridades iniciaron una «investigación epidemiológica»  para rastrear el origen de los casos. De manera preliminar, el USDA señaló que el perro afectado habría estado recientemente en México antes de ingresar a territorio estadounidense.

Refuerzan medidas para contener la plaga

Ante el riesgo de propagación, Estados Unidos mantiene suspendida la importación de animales a través de la frontera sur desde mayo de 2025. Además, trabaja junto con México y otros países de la región en la aplicación de la técnica del insecto estéril, que busca reducir la reproducción de la mosca responsable del parásito.

La secretaria de Agricultura, Brooke Leslie, aseguró que las autoridades se preparaban desde el año pasado para enfrentar el posible regreso de esta plaga.

Preocupación por el impacto económico

Tras los primeros casos detectados la semana pasada, Texas declaró el estado de emergencia para contener el brote. El comisionado de Agricultura estatal, Sid Miller, criticó la respuesta federal al considerar que las acciones fueron tardías frente a las advertencias emitidas por el sector ganadero.

Especialistas advierten que una propagación masiva del gusano barrenador podría generar pérdidas de miles de millones de dólares para la industria ganadera y presionar aún más los precios de la carne de res, en un contexto donde el inventario de ganado estadounidense se encuentra en uno de sus niveles más bajos en décadas.