En una drástica respuesta a las políticas proteccionistas de su vecino, el Ministerio de Comercio de Colombia anunció este viernes un aumento masivo de aranceles del 30% al 100% para las importaciones provenientes de Ecuador. Esta medida es una represalia directa tras la decisión tomada ayer por el gobierno ecuatoriano de elevar sus tasas impositivas a productos colombianos al mismo nivel máximo.
Escalada de tensiones y acusaciones de narcotráfico
La crisis económica está profundamente ligada a una ruptura en la confianza política entre ambas naciones. Ecuador justifica sus medidas bajo el argumento de un déficit comercial insostenible y ha lanzado duras acusaciones contra el gobierno colombiano, señalándolo de no realizar los esfuerzos suficientes para combatir el narcotráfico en la frontera compartida. Por su parte, Colombia ha negado categóricamente estas afirmaciones, respaldándose en las operaciones militares conjuntas que se mantienen activas en la zona limítrofe.
El factor diplomático: Caso Jorge Glas y Gustavo Petro
El trasfondo de esta disputa también incluye un fuerte choque ideológico. El gobierno de Ecuador mantiene un enfrentamiento abierto con el presidente colombiano, Gustavo Petro, debido a sus recientes declaraciones sobre el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas. Petro ha calificado al político encarcelado por corrupción como un «preso político», exigiendo su liberación, una postura que Quito considera una injerencia inaceptable en su soberanía judicial.
La ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, afirmó que el reciente incremento del 50% al 100% por parte de Ecuador no dejó otra opción a Bogotá que alinear su política arancelaria para proteger a los productores nacionales. El proceso para implementar estos nuevos gravámenes comenzará de manera inmediata, marcando el punto más bajo en las relaciones comerciales binacionales en la última década.






