Guatemala. — Este lunes Guatemala vive su primer día bajo estado de sitio, decretado por el presidente Bernardo Arévalo de León tras una ola de violencia que dejó nueve policías asesinados, motines en cárceles y ataques atribuidos a presuntos pandilleros.
Uno de los agentes heridos durante los ataques del domingo falleció en las últimas horas, elevando la cifra de policías muertos tras un ataque coordinado en represalia por la retoma del control de tres prisiones tras motines registrados el sábado.
El mandatario decretó un estado de sitio por 30 días, medida que permite capturas sin orden judicial de personas sospechosas de terrorismo o sedición. La decisión deberá ser ratificada por el Congreso en un plazo de tres días.
La Policía Nacional Civil rindió homenaje a los agentes caídos en un acto encabezado por Arévalo y el ministro de Gobernación, Marco Villeda, quien aseguró que el país “no puede ceder” ante la violencia.
“El país no puede ceder y aquí frente a ustedes lo digo con orgullo y con un nudo en la garganta: nuestros agentes cumplieron (…) Hoy queremos recordar sus nombres, porque pronunciarlos es reconocer que existieron, que entregaron y que importan (…) no se van al olvido. Se van cono honor”, aseguró Villeda, visiblemente afectado.
Los policías asesinados fueron José Efraín Revolorio, Luis Zetino Pérez, Iván López García, Giovanni Darío Tecún, Claudia Muñoz Ramos, Samuel Matul Obispo, Fernando Batres Ordóñez, Diana Chávez Alarcón y William Medrano Pernillo.
Los hechos provocaron la suspensión de clases en los sectores público y privado, mientras que las actividades cotidianas continúan con menor movilidad, trabajo virtual en algunas entidades y una disminución de compradores en mercados.
El actual conflicto se enmarca en la pugna entre el Gobierno y las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, intensificada desde el traslado de sus líderes a la cárcel de alta seguridad Renovación I. Allí se les retiraron privilegios otorgados en administraciones anteriores.





