Una vez que las candidaturas de Morena quedaron definidas, sobre todo las principales, es decir la presidencial y a las nueve gubernaturas en disputa este año, se dió paso a integrar la coalición conformada con el Partido Verde y el del Trabajo.
Específicamente para el Senado se acordó que a cada uno de estos partidos le corresponderían un mínimo de 5 candidaturas de las llamadas seguras, porque el requisito para integrar una bancada en esa cámara es contar precisamente con cinco escaños.
Para ello se privilegio una vez mas el concepto de la paridad de género y por supuesto los intereses de cada fuerza política en función de la posición de sus dirigentes y principales figuras, además de la reelección de los legisladores.
En la organización y encuadre se podría decir que los espacios estaban ya predefinidos y que solo faltaba la conformación de los nombres de los y las postuladas, sin embargo, el Partido Verde echo a andar una estrategia para registrar precandidaturas de sus integrantes por el lado de Morena, esto claro con la intención de aumentar la posibilidad de tener más senadores.
Pero la trampa verde afecta directamente al Partido del Trabajo, toda vez que usando el método de selección vía encuestas el PVEM pretende desplazar a integrantes del Partido del Trabajo quitándoles lo que ya era suyo por acuerdo.
Esto ya provocó un desencuentro entre las tres dirigencias y trascendió que las quejas de Alberto Anaya líder del Partido del Trabajo al respecto, que al parecer no fueron tomadas realmente en cuenta, han derivado en un severo conflicto que incluso han llevado a rechazar esas encuestas.
Se comenta que el mismo día de hoy se llevara a cabo una reunión en la que necesariamente se llegue a un acuerdo mediante el cual, el PVEM no se involucre en las candidaturas al senado que le corresponden al PT, como en los casos concretos de Colima y Nayarit.
El malestar de Alberto Anaya, además de la intromisión verde, va en el sentido de que esta percibiendo que en Morena hay una clara tendencia de apoyar mas al Partido Verde que a ellos, incluso para quitarles candidaturas ya pactadas.
Anaya se siente digamos coloquialmente “chamaqueado” sobre todo porque la fuerza del PT es similar a la del verde y en todo caso los están haciendo menos, lo que hace sospechar la posibilidad de un arreglo trasbamabalino entre Morena y el Verde para desplazar al PT.