El convenio voluntario busca mitigar el repunte inflacionario del alimento, vinculando directamente a más de 12 mil productores con las cadenas de autoservicio; la Profeco vigilará que las tarifas bajas se trasladen al consumidor final.
Ciudad de México. El Gobierno de la República concretó una alianza estratégica con los representantes de las principales cadenas de suministro, centrales de abasto y organizaciones agrícolas del país para estabilizar las condiciones de comercialización de uno de los principales productos de la canasta básica. El mecanismo de concertación busca contener las distorsiones de precios provocadas por la intermediación comercial y los choques climáticos transfronterizos, garantizando la suficiencia alimentaria interna sin afectar los compromisos de exportación.
Acuerdo intersectorial contra la presión inflacionaria: Se formalizó la firma de un convenio de carácter voluntario orientado a ordenar la producción, comercialización y fijación de un precio justo para el jitomate. La urgencia de la medida responde a que este insumo agrícola ha concentrado la mayor presión sobre la inflación alimentaria en los meses recientes, siendo responsable de hasta el 80 por ciento del repunte general de los precios en el sector.
La plataforma de coordinación institucional incorpora las facultades de las siguientes dependencias y programas del Estado:
- Conducción política y financiera: La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA).
- Vigilancia comercial y sanitaria: La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
- Investigación y Desarrollo Social: El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), las Escuelas de Campo y las reglas de operación del programa social Sembrando Vida.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el estatuto tiene como finalidad vincular de manera directa a los agricultores con los compradores finales para avanzar hacia un modelo de “prosperidad compartida”. El proyecto brindará soporte técnico y de insumos (semillas, fertilizantes y manejo sanitario) a más de 12 mil productores de pequeña y mediana escala, quienes operan una superficie superior a las 50 mil hectáreas con una cosecha estimada de 3.7 millones de toneladas, de las cuales el 50 por ciento se destina a mercados internacionales.
Plataforma digital de siembra y factores del alza Como eje tecnológico de la estrategia, la titular de Agricultura, Columba Jazmín López, anunció la implementación de una plataforma digital de planeación sectorial. Esta herramienta procesará avisos de siembra obligatorios para asociar de manera precisa la capacidad productiva real con la demanda interna. El sistema busca mantener el equilibrio del mercado, mitigar los acaparamientos y construir precios de garantía competitivos tanto para el campo como para las zonas urbanas.
El acuerdo se suscribe tras una severa escalada que llevó el precio del jitomate hasta los 80 pesos por kilo en diversos puntos de venta final, contrastando con los costos de origen en las parcelas, tasados entre los 25 y 30 pesos por kilo; una brecha atribuida al intermediario especulativo y al desabasto por causas climáticas. La presidenta Sheinbaum Pardo detalló previamente que el encarecimiento se originó por una ola de heladas en los Estados Unidos, situación que disparó la demanda del producto mexicano por encima de la cuota compensatoria del 17.09 por ciento impuesta por Washington desde julio de 2025.
A estos factores externos se sumaron afectaciones por granizo y plagas en las zonas productoras del territorio nacional. Ante ello, el titular de la Profeco desplegará brigadas de monitoreo a proveedores y tiendas de autoservicio para asegurar que la estabilización de las tarifas se refleje de inmediato en la economía familiar.







