El gobierno federal descartó impulsar un desarrollo turístico de gran escala dentro de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, en Quintana Roo, y planteó limitar la infraestructura en Vigía Chico a instalaciones mínimas para turismo sustentable y conservación.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, explicó que la prioridad es preservar la reserva y evitar que nuevas obras puedan generar impactos sobre el área natural protegida. La administración de Sian Ka’an quedará bajo responsabilidad de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Conanp.
La definición ocurre después de meses de controversia alrededor del proyecto “Puerta al Mar”, que conecta Felipe Carrillo Puerto con Vigía Chico. Comunidades y organizaciones ambientales cuestionaron el alcance de las obras y advirtieron sobre posibles afectaciones a manglares y otros ecosistemas.
En junio, Semarnat autorizó de manera condicionada el proyecto “Camino Artesanal Puerta al Mar”, una obra impulsada por la Secretaría de la Defensa Nacional con una inversión reportada de más de 600 millones de pesos.
Ahora, la postura expresada por Bárcena establece una diferencia entre esa infraestructura y un eventual desarrollo turístico dentro de la reserva. Semarnat y Conanp sostienen que las obras realizadas corresponden a un camino e instalaciones para la protección del área, y no a un megaproyecto turístico.
La relevancia ambiental de la decisión radica en el valor de Sian Ka’an: la UNESCO reconoce sus 528 mil hectáreas de bosques tropicales, manglares, humedales y ecosistemas marinos como Patrimonio Mundial. Además, la reserva alberga especies como jaguar, tapir, manatí y tortugas marinas.
El programa de manejo permite turismo de bajo impacto en determinadas zonas, pero establece restricciones para actividades que puedan alterar los ecosistemas.
La apuesta oficial será mantener el turismo comunitario y sustentable sin convertir la reserva en un nuevo polo de desarrollo turístico masivo.












