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La directiva de San Francisco ha movido sus piezas al anunciar la incorporación de Tyler Mahle por una temporada. El derecho, que entra a su décima campaña en la Gran Carpa, ha demostrado ser un lanzador dominante cuando las lesiones se lo permiten. Su llegada por 10 millones de dólares refuerza una unidad de abridores que necesitaba brazos experimentados para complementar el talento joven y la jerarquía de los lanzadores titulares ya establecidos en el roster.

Mahle viene de una temporada agridulce con Texas; aunque sus números periféricos fueron de élite, su cuerpo le pasó factura nuevamente al final de la campaña. Cerró el 2025 permitiendo apenas una carrera en sus últimas dos aperturas, lo que dejó una excelente impresión antes de ingresar a la agencia libre. Para los Gigantes, adquirir a un lanzador que promedió casi un ponche por entrada en su última etapa es un movimiento que eleva el techo competitivo del equipo de cara al «Opening Day».

La trayectoria de Mahle incluye pasos por Cincinnati y Minnesota, pero fue en 2021 donde alcanzó su pico de carga de trabajo con 33 aperturas. San Francisco espera que, tras un invierno de recuperación, el hombro del derecho responda positivamente a una carga de trabajo regular. La presencia de especialistas médicos en la organización de los Gigantes fue uno de los factores que atrajo a Mahle, quien busca demostrar que aún puede ser un «caballo de batalla» en la rotación.

Estratégicamente, este fichaje permite a los Gigantes tener flexibilidad en su bullpen y rotación. Al no tener penalizaciones de Draft asociadas, el movimiento es puramente deportivo y financiero. Mahle se suma a una lista de lanzadores que buscan redención o consolidación bajo la niebla de San Francisco, un estadio que históricamente favorece a los lanzadores derechos con buen comando y cambio de velocidad, características que Tyler domina con precisión.

Con la mira puesta en octubre, los Gigantes están armando un rompecabezas interesante. La combinación de Webb, Ray y ahora Mahle le da a San Francisco una rotación con perfil de postemporada. El éxito de esta firma dependerá exclusivamente de la salud del hombro de Tyler, pero por 10 millones de dólares, el equipo ha adquirido a un abridor que, en su mejor versión, tiene calibre de Juego de Estrellas.