Las fuerzas aliadas de Arabia Saudita enfrentan serias dificultades para contener la ofensiva de los rebeldes hutíes en el oeste de Yemen y difícilmente lograrán recuperar el estratégico puerto de Mokha, sobre el mar Rojo, tomado por el grupo armado la semana pasada. La evaluación se fundamenta en una serie de informes militares elaborados por agencias de inteligencia de Europa Occidental, los cuales señalan un marcado deterioro en la capacidad operativa de la coalición en la zona costera.
De acuerdo con los análisis de los organismos europeos, el avance de las milicias anzarolá ha consolidado su posición táctica sobre los principales corredores del litoral, comprometiendo la navegación de cabotaje e incrementando el riesgo operacional cerca del estrecho de Bab el-Mandeb. Los reportes advierten que el repliegue de las tropas progubernamentales y la falta de cohesión en las líneas de mando han dejado expuesta la infraestructura portuaria frente al control insurgente.
La pérdida de Mokha representa un duro revés para la coalición árabe y para la estabilidad de las rutas comerciales e insumos energéticos en la península arábiga. Ante la imposibilidad inmediata de lanzar una contraofensiva efectiva, los analistas de defensa occidentales prevén que los combates se trasladen hacia la contención en zonas interiores para evitar el colapso de nuevas posiciones estratégicas en el sur del país.








