El derbi de Merseyside entre Liverpool y Everton, estuvo marcado por una acción que generó encendidas discusiones. A los 11 minutos del primer tiempo, el capitán del Everton, James Tarkowski, realizó una entrada con los tacos por delante que impactó en la pantorrilla del mediocampista del Liverpool, Alexis Mac Allister. A pesar de la dureza de la falta, el árbitro Samuel Barrott solo mostró tarjeta amarilla al defensor, una decisión que fue respaldada por el VAR tras una revisión rápida.
La Premier League emitió posteriormente un comunicado explicando que la falta fue considerada «imprudente» pero no lo suficientemente grave como para ser catalogada como «juego brusco grave» o uso de «fuerza excesiva», lo que habría justificado una tarjeta roja. Sin embargo, esta interpretación fue ampliamente criticada por exárbitros y comentaristas.Mike Dean, exárbitro de la Premier League, calificó la entrada como «horrible» y expresó su asombro de que no se haya sancionado con expulsión. Por su parte, el exjugador Jamie Carragher describió la falta como peligrosa y potencialmente capaz de causar una fractura.
Tras el encuentro, el entrenador del Liverpool, Arne Slot, evitó profundizar en la controversia, señalando que el incidente ya había sido ampliamente discutido. Slot prefirió destacar el desempeño de su equipo, que con la victoria por 1-0, gracias a un gol de Diogo Jota en el segundo tiempo, amplió su ventaja en la cima de la Premier League a 12 puntos sobre el Arsenal. Mientras tanto, el entrenador del Everton, David Moyes, expresó su descontento por la validez del gol del Liverpool, argumentando que hubo una posición adelantada en la jugada previa.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la consistencia en las decisiones arbitrales en la Premier League y el papel del VAR en la revisión de jugadas polémicas. La falta de Tarkowski y la posterior decisión de no expulsarlo han sido objeto de análisis en diversos medios, reflejando la creciente preocupación por la protección de los jugadores y la necesidad de criterios más uniformes en la aplicación de las reglas del juego.